Este científico busca "resucitar" a las personas en cuerpos robóticos y acaba de dar un importante paso
La inteligencia artificial llega a un nuevo capítulo entre la vida y la muerte de una manera extraordinaria, han podido construir una versión 2.0 sobre una persona que falleció en 2015 recreando su identidad
Los límites entre la vida biológica y la existencia tecnológica se están desdibujando gracias a proyectos que buscan preservar la identidad humana más allá de la muerte. Un caso emblemático en este campo es el de Roman Mazurenko, cuya identidad ha sido recreada mediante inteligencia artificial, marcando lo que expertos consideran el primer paso hacia una futura integración en cuerpos robóticos, de acuerdo a lo que informó Popular Mechanics.
Así ha sido el renacimiento de Roman Mazurenko
Tras su fallecimiento, el entorno de Mazurenko utilizó miles de sus mensajes de texto y datos digitales para crear un "chatbot" capaz de imitar su forma de hablar y pensar. Sin embargo, lo que comenzó como un asistente virtual ha evolucionado a una versión más sofisticada denominada Roman 2.0. Fue gracias al transhumanista ruso Alexey Turchin que se llevó a la realidad.
A diferencia de los modelos comerciales estándar, esta nueva arquitectura utiliza un concepto llamado "sideloading" o ingeniería de la resurrección. El objetivo es crear un modelo mental que, aunque sacrifica ciertos matices biológicos complejos, logra preservar la estructura esencial de la personalidad y la psicología del individuo.

Ilustración conceptual sobre la dificultad de distinguir entre procesamiento de datos y experiencia subjetiva en sistemas de inteligencia artificial.
De la pantalla al mundo físico
El proyecto no pretende quedarse únicamente en el software. La visión a largo plazo es trasladar esta conciencia digital a cuerpos robóticos humanoides. Este salto tecnológico parece hoy más viable debido a dos factores clave; por un lado, la capacidad de sintetizar la esencia de una persona en un algoritmo que pueda ser "instalado" en un soporte físico. Por el otro, los avances en robótica militar y civil, capaces de imitar movimientos humanos con alta precisión, proporcionan el "recipiente" necesario para albergar estas mentes digitales.
Este avance plantea interrogantes profundos sobre la naturaleza del duelo y la identidad. Los expertos advierten sobre el fenómeno del "valle inquietante", donde la similitud de un robot con un ser querido fallecido puede causar rechazo o confusión emocional en los vivos. La pregunta central que define esta era ya no es si es técnicamente posible replicar a una persona, sino si estamos salvando su esencia o simplemente aprendiendo a convivir con ecos automatizados de quienes ya no están.

De lo humano a lo artificial
Es un debate muy interesante lo ocurrido con este acontecimiento ya que estaríamos cayendo en un bucle infinito en el que se omite el proceso de duelo y la muerte nunca ocurre. Es una distorsión de la realidad tan grave en la que nos estaríamos enfrentando si permitiéramos acceder a algo así. Turchin se ha evadido la biología y ha recurrido al modelo de Anthropic conocido como Claude para hacer esto posible. Si supieras cuándo y dónde dejarías de formar parte de este plano terrenal, ¿accederías a que creen un modelo sobre tu persona tal y como sucedió con Roman Mazurenko? ¿Te gustaría que se replique en otras personas o es mejor dejar pasar la muerte tal y como es?
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