Esta serie de superhéroes británica fue capaz de competir con The Boys con muy buenas valoraciones
Emitida entre 2009 y 2013, Misfits había surgido en un contexto previo al boom del MCU y apostaría por una narrativa adulta cuando el género aún era considerado juvenil.
Mucho antes de que el género de superhéroes dominara la televisión gracias al MCU o a propuestas irreverentes como The Boys, el Reino Unido ya había experimentado con una versión más cruda, provocadora y sin filtros del mito del héroe. El resultado fue Misfits, una serie que se adelantó a su tiempo y que, con el paso de los años, ha sido reconocida como una de las joyas ocultas del género.
Creada por Howard Overman y emitida entre 2009 y 2013 en el canal E4, Misfits nunca tuvo grandes presupuestos ni escenas espectaculares al estilo Hollywood. Sin embargo, lo compensó con algo mucho más difícil de lograr: una escritura afilada, humor negro sin censura y personajes tan imperfectos como memorables. Ideal si quieres descansar un poco de la fórmula Stranger Things.
Si estás cansado de los altibajos de las series de Marvel o The Boys resulta ya no ser tan atractiva para ti, entonces es muy probable que encuentres a esta obra como una de las mejores para ver hoy.
Superpoderes para quienes no querían ser héroes
La premisa de Misfits es tan sencilla como encantadora: un grupo de jóvenes delincuentes condenados a realizar servicio comunitario termina obteniendo superpoderes tras una extraña tormenta eléctrica. Pero aquí no hay adolescentes nobles ni aspirantes a salvadores del mundo, son jóvenes rebeldes que ya cometieron un delitos y que no son precisamente ciudadanos modelos.
Olvídate de figuras idealizadas como Peter Parker o Steve Rogers. En su lugar, Misfits presenta jóvenes de clase trabajadora, vulgares, impulsivos y llenos de frustraciones reales, obligados a convivir mientras lidian con habilidades que, lejos de mejorar sus vidas, suelen empeorarlas. Además de que los convierten en todavía más marginados.
Los poderes también rompen con lo convencional. Sí, hay habilidades clásicas como la invisibilidad o la manipulación del tiempo, pero también aparecen ideas tan absurdas como inquietantes: provocar excitación extrema con solo tocar a alguien, perder el control por ataques de furia sobrehumana o incluso manipular productos lácteos. El resultado es una sátira feroz del género superheroico que le da una bocanada de aire fresco al género.

La serie utilizó superpoderes como recurso narrativo para explorar frustraciones sociales, clase trabajadora y violencia cotidiana en el Londres contemporáneo.
Una mezcla explosiva entre Skins y Heroes
Aunque Misfits no nació en el vacío, sí supo combinar influencias de forma inteligente. Por un lado, heredó el retrato social y la crudeza juvenil de Skins, mientras que por otro, tomó la estructura de poderes y arcos narrativos de Heroes, adaptándolos a un tono mucho más cínico y descarado. Esta combinación podría resultar ser completamente arriesgada en un año 2009, donde las mejores películas de superhéroes eran El Hombre Araña 2 o los Hombres X de Hugh Jackman, con tramas mucho más simples.
Ambientada en el sureste de Londres, la serie se siente profundamente británica, tanto en su humor como en su mirada social. Sus personajes no podrían existir en otro contexto, y eso fue precisamente lo que la hizo tan auténtica y también lo que limitó su alcance internacional en su estreno. Igualmente porque en culturas como la estadounidense o latinoamérica, los súperhéroes todavía eran un retrato de la bondad.
Éxito crítico, cambios de reparto y legado
Las dos primeras temporadas de Misfits fueron especialmente celebradas por la crítica, alcanzando un 92% de aprobación en Rotten Tomatoes. Sin embargo, a partir de la tercera temporada, la salida de actores clave —especialmente Robert Sheehan, uno de los grandes favoritos del público— marcó el inicio de una transformación gradual y definitiva.
Aunque el tono adulto y el humor negro se mantuvieron, los constantes cambios de reparto alteraron la química original. Aun así, la serie sirvió como trampolín profesional para varios de sus protagonistas, incluyendo a Antonia Thomas y Joe Gilgun, hoy rostros reconocidos de la televisión (en algunas de las mejores series de ciencia ficción) y el cine.
El ritmo se había visto un tanto cortado con los nuevos rostros que, aunque dieron un trabajo impecable, no pudieron mantener a su público y no pudieron ganar al nuevo.
Si disfrutaste la irreverencia de The Boys o su spin-off Gen V, pero buscas algo más íntimo, caótico y centrado en los personajes, Misfits es una elección perfecta. No intenta competir en escala ni en espectáculo, pero sí en provocación, sátira y libertad creativa. Hoy, más de una década después de su estreno, Misfits se percibe como lo que realmente fue: una serie adelantada a su tiempo, que demostró que los superhéroes también podían ser incómodos, desagradables y profundamente humanos, y que hubiera sido un gran éxito en esta época.
Puedes seguir a iPadizate en Facebook, WhatsApp, Twitter (X) o consultar nuestro canal de Telegram para estar al día con las últimas noticias de tecnología.