Ahorrar dinero no servirá para nada según la teoría de Elon Musk

¡Elon Musk busca posicionar su "teoría de la abundancia"!

Ahorrar dinero no servirá para nada según la teoría de Elon Musk
Uno de los hombres más rico del mundo cree que el ahorro dejará de tener sentido
Publicado en Tecnología

Una de las prácticas omnipresentes en la dinámica financiera de la mayoría de las personas está a punto de perder sentido, según Elon Musk. El magnate detrás de empresas como Tesla y SpaceX sostiene que la arquitectura económica que conocemos, basada en la acumulación de capital para los años de retiro, será algo sin sentido en un horizonte de apenas dos décadas. Su visión no se basa en el pesimismo, sino en una transformación radical de cómo el mundo produce y consume.

El razonamiento de Musk, expuesto recientemente en el podcast Moonshots with Peter Diamandis, se apoya en la premisa de la llegada de una era de abundancia material sin precedentes. Según el empresario, para el año 2045, la combinación de inteligencia artificial avanzada, robótica capaz de realizar tareas físicas y energía extremadamente barata eliminará la escasez que hoy encarece la vida.

Elon Musk predice que el ahorro no tendrá sentido en unos años

En este escenario, Musk visualiza varios cambios fundamentales que harían inútiles los ahorros actuales:

  • Productividad infinita: Con robots y sistemas de IA gestionando la producción, los costes de bienes y servicios caerán drásticamente.
  • Renta universal alta: Musk predice que emergerá un sistema de reparto de prosperidad donde la ciudadanía tendrá acceso a una vida cómoda sin la ansiedad financiera del salario tradicional.
  • Acceso universal: Si la atención sanitaria, el aprendizaje y los productos básicos se vuelven abundantes y económicos, el dinero dejará de ser el "cuello de botella" de la existencia humana.

El contraste con 2026

A pesar de este optimismo tecnológico, el diagnóstico de Musk choca frontalmente con la situación actual de millones de hogares. Mientras el CEO mira hacia mediados de siglo, las familias de 2026 luchan contra la inflación, el acceso a la vivienda y la sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones. Para la mayoría de la población, el ahorro no es una opción irrelevante, sino una balsa de salvamento necesaria frente a la incertidumbre inmediata.

Además, muchos expertos en economía y tecnología advierten sobre el "punto ciego" de esta teoría es la distribución. No existe una garantía automática de que una mayor productividad se traduzca en una distribución equitativa de la riqueza. Existe el riesgo real de que la automatización concentre el capital en manos de quienes posean la tecnología, en lugar de generar esa abundancia compartida que Musk describe como inevitable.

¿Y el ejemplo?

Elon Musk

Elon Musk, CEO de Tesla, de SpaceX y de Twitter

Aunque el discurso es muy optimista, varios negocios bajo su gestión demuestran que existe una brecha gigante entre su visión de un futuro gratuito y abundante y su gestión empresarial actual, que tiende a la monetización agresiva y al elitismo tecnológico, otros parecen abonar el camino de su idea a futuro. Veamos algunos:

  • La monetización de X (Twitter): X Premium ha introducido suscripciones para funciones básicas (verificación, mayor alcance, edición de posts). Asimismo, obligó al cobro por la API con lo cual ha frenado la innovación externa en lugar de fomentarla.
  • El precio de la "abundancia" en sus coches: Tesla prometió un coche eléctrico de 25.000 dólares para democratizar la energía limpia. Sin embargo, ese proyecto ha sido cancelado o pospuesto repetidamente en favor del Robotaxi, un coche que ya enfrenta problemas legales por sus "capacidades" de conducción autónoma. Sus productos actuales (Model S, X o la Cybertruck) siguen siendo artículos de lujo inaccesibles para la clase media-baja.
  • El coste del software (FSD): si la IA va a hacernos la vida más fácil, de momento lo hace previo pago. El software de Conducción Autónoma Total (FSD) de Tesla cuesta miles de dólares o una suscripción mensual.
  • La reducción de costes en el espacio (SpaceX): antes de SpaceX, poner un kilo en órbita costaba decenas de miles de dólares. Gracias a los cohetes reutilizables, Musk ha bajado el precio del acceso al espacio de forma drástica. Aquí sí ha "abonado el camino" reduciendo costes mediante ingeniería, aunque el beneficio final sea para gobiernos y grandes empresas de satélites.
  • Starlink y el acceso global: Aunque no es gratis (cuesta entre 40 y 300 dólares al mes según el país), Starlink ha llevado internet de alta velocidad a lugares donde era físicamente imposible llegar. Es un ejemplo de tecnología que "reduce la escasez" de conectividad, aunque a un precio de mercado.
  • Optimus: Musk afirma que su robot Optimus terminará costando "menos que un coche" (unos 20.000 dólares). Si esto se cumple, la teoría de la abundancia tendría una base física: máquinas baratas sustituyendo mano de obra cara. El problema es que, hoy por hoy, Optimus es solo un prototipo en desarrollo.

Por ahora, si su teoría fuera cierta, él mismo estaría liberando patentes o bajando precios para acelerar esa transición. Al hacer lo contrario en X o con las suscripciones de Tesla, parece que el "mundo de abundancia" que predice será propiedad de las empresas que posean los robots y la IA, y el resto de la humanidad tendrá que pagarles una suscripción por ello.

La teoría de Elon Musk nos obliga a replantearnos si las reglas económicas del siglo XX servirán para el siglo XXI. Por ahora, hasta que los robots no cubran todas nuestras necesidades y la energía sea virtualmente gratuita, el consejo de dejar de ahorrar parece, cuanto menos, arriesgado. ¿La transición hacia esa posible era de abundancia será una utopía o una realidad?

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